Con medio kilo de azúcar y un cuarto de litro de agua se hace almíbar.
Mézclese medio litro de este almíbar con un cuarto de litro de anís, y cuando está bien mezclado, échese todo a una jarra o vasija de boca ancha para poder darle vueltas a menudo con una cuchara de madera.
A los tres o cuatro días se habrá hecho el almíbar, porque para que el anisete quede blanco hay que hacer el almíbar así, en crudo.
De modo que hasta pasar esos días no se hace la mezcla, y entonces se filtra y se embotella.