Se baten muy bien doce yemas de huevo con doscientos cincuenta gramos de azúcar.
Una vez batidos se agregan las doce claras a punto de merengue, se mezcla todo bien y se añaden ciento veinte gramos de harina y noventa de fécula de patata.
Si se quiere, se aromatiza con vainilla y se pone al horno poco más de un cuarto de hora.