En una cacerola con manteca, cien gramos de charlotas y ciento veinticinco de champiñons picado muy menudo.
Se añade tomate picado y perejil.
Se sazona de sal y pimienta blanca.
Se mezcla bien y se conserva caliente. A los huevos escalfados se les recorta la clara y se colocan en una fuente, poniendo cada uno sobre un costrón de pan recién frito. Se cubren con la mezcla, y se sirven.