Se ponen en una vasija dos litros de alcohol con un frasco de esencia de chartreuse.
Luego se disuelven cinco libras de azúcar pilón en dos litros y medio de agua (puede disolverse al fuego para mayor brevedad), y se incorpora una vez deshecho, al alcohol y esencia.
Se pone unos hilos de azafrán para darle color, y se filtra.
Para que el color salga por igual, después de filtrado se une todo, y últimamente se embotella.