Se hierven un momento los tomates.
Se pasan bien exprimidos por un colador. Se llenan de esta pasta unas botellas negras, dejándolas un poco vacías.
Se tapan con un corcho que se tendrá remojando desde el día anterior.
Se ata fuerte con un alambre y se lacran. Se cuece cuatro horas al baño maría.
Si son latas soldadas.