Por cada clara de huevo, cien gramos de azúcar.
Se bate muy bien y se le echa raspaduras de limón y piñones o avellanas tostadas.
Se van haciendo los sequillos y se ponen en el horno.
Por cada clara de huevo, cien gramos de azúcar.
Se bate muy bien y se le echa raspaduras de limón y piñones o avellanas tostadas.
Se van haciendo los sequillos y se ponen en el horno.