Después de escaldadas y peladas, cien gramos de almendras por litro de agua, se fríen en aceite bien caliente y se sacan.
Después se echa ajo y rebanadas de pan, y cuando están tostadas se machacan las tres cosas en el mortero.
Se pone agua sazonada de sal.
Se echa la sopa cuando está hirviendo, se mezcla lo del mortero, y se sirve.