Se baten seis yemas de huevo con doscientos gramos de azúcar.
Aparte se baten las claras a punto de nieve.
Se mezclan las dos cosas y se bate todo muy bien, y en una fuente que resista al horno se mete cuando éste esté fuerte y se tiene unos cinco minutos.
Y se sirve en seguida.
Por eso no se pone al horno sino en el momento.